Hoy quiero compartir con ustedes hechos de la vida real que son muy tristes pero que se puede salir, es mi intención poder ayudar a todas aquellas mujeres que hayan o estén pasando por una experiencia parecida, lo que voy a pasar a contarles son vivencias propias, que las padecí durante
8 largos años.
En éste artículo encontrarán la fortaleza que necesitan para poder salir de este flagelo, que no lo buscamos nosotras, todo biene por añadidura, espero les sirva y estaré muy agradecida de poder ayudar aunque sea a una sola de ustedes.

El MALTRATO DOMÉSTICO: comienza aunque no lo crean desde el noviazgo, nosé si no nos damos cuenta o pensamos que después del matrimonio todo va a cambiar, resulta que después chocamos contra un muro que son nuestros esposos, porqué, porque no hay compañerismo, no hay romanticismo, no hay comprensión, nos sentimos extremadamente solas (y no hay peor cosa que sentirse solas estando acompañadas).
Luego llegan los hijos como un balsamo en nuestras vidas, pero a las nuestras nada más, ellos siguen como siempre y sumandosé además los celos por los propios hijos. Ésto conlleva más discuciones, más maltrato físico, psciológico, no solamente a nosotras sino trambién a los hijos, y sin saber que hacer nos dejamos llevar por las sircunstancias con la esperanza de que algún día cambie.
¡¡¡¡ERROR FATAL!!!! No es así, cada día se torna peor, nos hechan la culpa de todo los que les pasa, nos rebajan hasta hacernos sentir un felpudo donde se pueden limpiar los pies, sentimos verguenza, impotencia, sentimos verguenza de salir a la calle con la cara marcada de la paliza de la noche anterior, sentimos verguenza de contar lo que nos pasa, sentimos verguenza de pedir ayuda profesional, sentimos verguenza DE TENER MIEDO.
¡¡¡¡¡¡ HASTA QUE UN DÍA DECIMOS BASTA!!!!!!!!! Y tomamos las riendas de nuestras vidas, no solo por nosotras sino por nuestros hijos: nos defendemos como podemos, contamos a otras personas lo que nos está pasando y buscamos ayuda profesional. Lo sacamos de nuestras vidas a como dé lugar, por medio de la justicia, juzgados del Menor y la Familia erradicando las denuncias pertinentes. Hasta que un día, después de haber sufrido tanto, nos damos cuenta que respiramos aire libre, limpio, sin miedos, sin maltratos, podemos gozar de la vida al lado de nuestros hijos, podemos ir a trabajar sin miedo a que tome alguna represalia contra ellos por cualquier motivo.
Después de tanto padecer nos sentimos ¡¡¡¡VIVAS!!!! con derechos, no solo con obligaciones sintiendo por primera vez el amor de nuestros hijos y gozando de una familia en PAZ.
CONSEJOS: No dejen que ésto ocurra, no tengan miedo, animense a defenderse, ya sé que nos hacen sentir tan poca cosa pero nos tenemos que dar cuenta, de que todos los seres vivos tenemos derechos y los tenemos que hacer respetar. Porque al fin corremos graves riesgos de terminar muertas por mano de nuestros propios esposos.
Datos: Sabían que el suicidio por maltrato doméstico subió a 50 % en lo que va del año????
CUÍDENSE, QUIÉRANSE, DEFIÉNDANSE.

Comentarios