Mucho hemos oído hablar de crisis económica, una crisis, que puso a temblar hasta el más aséptico de la estabilidad económica estadounidense. Observamos imágenes por mucho tiempo de corredores de bolsa con la cabeza caída, con las manos en su cabeza como signos de desesperación, y muchas veces discursos presidenciales, anunciando nuevas inyecciones de efectivo a la economía.
Mientras en Guatemala, muy seguros veíamos a nuestros ejecutivos o dirigentes económicos anunciando, que en Guatemala -no había crisis-. Asistí a un sin número de charlas donde afirmaban una y otra vez, que Estados Unidos JAMAS iba a colapsar económicamente, y que no era necesaria la búsqueda de alternativas económicas que ayudaran a Guatemala a afrontar nuevos desafíos económicos y sociales.

Muchos hemos oído hablar de crisis económica, una crisis, que puso a temblar hasta el más aséptico de la estabilidad económica estadounidense. Observamos imágenes por mucho tiempo de corredores de bolsa con la cabeza caída, con las manos en su cabeza como signos de desesperación, y muchas veces discursos presidenciales, anunciando nuevas inyecciones de efectivo a la economía.
Mientras en Guatemala, muy seguros veíamos a nuestros ejecutivos o dirigentes económicos anunciando, que en Guatemala -no había crisis-. Asistí a un sin número de charlas donde afirmaban una y otra vez, que Estados Unidos JAMAS iba a colapsar económicamente, y que no era necesaria la búsqueda de alternativas económicas que ayudaran a Guatemala a afrontar nuevos desafíos económicos y sociales.
Es además conocimiento de todos que las nuevas tendencias Sociales, en los países vecinos, como en muchas partes del mundo, especialmente de habla hispana, apuestan por esas tendencias. Ahora bien, ¿en Guatemala existirán esas tendencias, para que el guatemalteco agrave esa crisis “inexistente”?. Definitivamente, Guatemala ha vivido en crisis por décadas, y décadas; donde partidarios, dirigentes, y gobernantes electos hacen robos de dinero, propiedades, beneficios, LIBERTAD, y un sin número de cosas que hunden cada día más a nuestro país. Nuestro país se ve sumergido constantemente en problemas sociales, donde los índices de pobreza son alarmantes, donde los periódicos matutinos hablan de que miles de personas entraran a la extrema pobreza, y donde son asesinados empresarios emblemáticos (socialmente hablando). Y peor aun un gobierno incapaz de afrontar ambas crisis.
Es triste, el poder analizar muchos factores, el poder protestar, el poder expresarse sin miedo a recibir represalias, amenazas, he incluso vivir con un MAYOR miedo del que vivimos hoy en día. Además podemos sumarles una cantidad de malas asesorías, o decisiones drásticas en que las empresas medianas, e inclusive grandes, de despedir personal, por no poder ejercer una liquidez a corto plazo.
Con los factores que he mencionado en el inicio de esta pequeña reflexión, quiero llegar a mi tema principal, “EL FUTURO EMPRESARIAL, CON LA CRISIS PRESENTE”. Recientemente, emprendí mi camino laboral, fuera del campo de la investigación en una empresa medianamente instituida. Con la cual decidí terminar mi relación profesional, y laboral, pero el futuro laboral de varias personas, estaba en la cuerda floja, y era un pensamiento que no podía borrar. Ciertamente, mi critica iba basada en la mala administración de su fuerza laboral, términos que eran desconocidos COMPLETAMENTE por la estructura base de esta empresa, y simplemente reflexione -si empresas tan fuertes como GM, no resistieron una crisis económica como la que afrontamos hoy en día.- ¿Cómo pude una empresa mediana podría resistir etapa tan crítica como la que vive Guatemala hoy?
Digamos que es sencillo el poder tener una empresa a flote, con una estructura de mano de obra, de costos bajos en la crisis, pues la psicología es encontrar una plaza que le de ingresos inclusive mínimos a su fuerza laborar para subsistir a esta crisis, pero eso es funcional. A mi punto de vista, eso es a corto plazo y no a un sistema progresivo. Es decir a un mediano y largo plazo no existen ni se construyen las bases para subsistir o crear un fondo de subsistencias donde la empresa pueda apoyarse cuando la situación amerite, y sean otras las exigencias.
En muchas empresas de Guatemala, con ciertas características, que favorecerían y darían las fuerzas y las bases para ser “grandes” empresas, no se permiten prosperar. Pues son dirigidas como empresas “familiares” donde los dirigentes son personas que ajeno a su profesión se desarrollan en un mercado al azar o seleccionado al instinto. Lograr mantener ingresos altos, pero la creciente demanda, le forzó a crecer en equipo, personal, estructura, sin tener el conocimiento o la asesoría de las mismas decisiones. Y que a la larga son “buenas decisiones”, pero son pocas controladas, lo que da una mala administración, lo idóneo para una empresa con estas características, sería contar con asesoría de un administrador, con conocimientos contables de costos, y a la vez una especialización de acuerdo al mercado que se trabaja. Pero los costos son elevados y a la vista de un buen inversor “SON COSTOS QUE NO VALEN LA PENA, PUES NO SE ES TAN GRANDE”, visto de un punto de vista comercial, pues es válido el argumento hasta cierto punto, pero la visión es ¿A dónde se quiere llegar?, y así será la inversión que se tendrá que hacer.
El futuro empresarial de Guatemala, puedo pronosticarlo de un sistema empresarial de –RECICLAJE- y entiéndase bien, el termino, pues seguro muchos no entenderán el termino, pero es sencillo para quienes manejan un mínimo de términos técnicos. Me refiero a que nuestro sistema empresarial, será por muchos años, ese sistema en que las empresas estarán de moda 5 años, o podrán aspirar a llegar a 20, y luego se retiraran de ese mercado, y empezaran otro, el cual correrán el riesgo de perder la inversión, y así rotar sus capitales, o alejarse por completo del mundo empresarial, y esto dará la pausa para que personas o empresas de capital extranjero vean la capacidad de ventas, y logren explotar el mercado que fue abandonado por el local. Tal y como funciona el reciclaje, un producto sale y da su vida útil, luego tal vez regrese en buen estado, saldrá al mercado, y no sabemos si regresara, o se perdió en el consumo.
En conclusiones, el futuro empresarial de Guatemala si se sigue dando una administración de abstinencia, JAMAS lograremos ser competentes con las exigencias de nuestro mercado, el cual sumamente consumista, e influenciado por la publicidad internacional, y sin la conciencia de la necesidad como prioridad.
Estuardo del Cid
Lic. Economía Empresarial
Ecid Consulting